La luz es un ingrediente esencial para el huerto; sin agua y luz, nunca puedes tener cultivos. Las plantas necesitan recibir una cantidad de luz por día para facilitar su crecimiento y los sistemas fisiológicos de la planta; un proceso que se llama fotosíntesis. Diferentes plantas necesitan diferentes cantidades de luz (por eso hay las plantas de sol y de sombra).

La fotosíntesis es clave en la formula:

CO2 + H20 + Luz + nutrientes PRODUCE materia orgánica + O2

Es decir, que hay un proceso bioquímico que utiliza dióxido de carbono, agua, luz y nutrientes del suelo para producir materia orgánica, es decir, la planta y oxigeno.

La captación de luz la hacen en las hojas de las plantas unas moléculas que se llaman clorofilas y que dan el color verde a la hoja. Cuando hay falta de luz, las hojas oscurecen y crecen aún más, por un sistema biológico que intenta captar más energía de la poca luz que llega. Este efecto con frecuencia puede desorientar el agricultor novato, porque las hojas grandes en colores oscuros parecen muy sanas, pero la verdad es que son así por falta de luz, que significa que hay problemas con la planta y no se cosechara lo previsto.

Algunas plantas requieren más luz que otras, pero por lo general todas las hortalizas son plantas que les gusta el sol. Pues, hay que pensar en unas 5 o 6 horas de sol al día durante el mes de junio cuando está el sol a su máxima altura en el cielo.