El riego es el agua que aportamos al sustrato de donde las plantas la van a absorber luego. Cuando instalamos un huerto en casa lo más recomendable es instalar un sistema de riego automático que se despierta bien temprano y nunca se olvida de regar.
Los sistemas de riego se clasifican según la manera en que se aporta el agua al jardín o el huerto:

– Por aspersión: Riego aéreo. Para césped. Se evapora una gran cantidad de agua y se moja toda la planta.
– Por difusión: Riego aéreo. Para césped o grandes cultivos. Se evapora una gran cantidad de agua y se moja toda la planta. Pierde eficacia con el viento.
– Por goteo: Riego localizado. Para huerto, jardín y macetas. A veces las bolsas de humedad que crean son demasiado localizadas y no mojan todo el sustrato.
– Por exudación: Riego localizado. Para huerto, jardín y macetas. Las bolsas de humedad son más uniformes porque riega a través de toda la cinta.